Colaborar.
¿Qué cambia si el valor se construye en común?
Invita a otros puntos de vista.
Toca los asientos alrededor de la mesa. ¿A quién quieres implicar en el cambio?
Un sitio a la mesa también es una invitación a escuchar.
Selecciona uno o varios asientos en la ventanilla para dibujar tu red. Toca de nuevo para retirar una invitación.
En el centro está el proyecto. A su alrededor, las relaciones que lo hacen posible.
La empresa está hecha de relaciones. Entre quienes imaginan, quienes realizan, quienes eligen un producto, quienes habitan un territorio. Ningún viaje se hace de verdad a solas.
La perspectiva de la economía colaborativa nos invita a mirar más allá de la relación entre proveedor y cliente. Distintas competencias pueden contribuir a un proyecto sin perder su propia voz.
Acompañar significa trabajar con vosotros, teniendo en cuenta los tiempos, las responsabilidades y las posibilidades reales. Nos interesan los intercambios que hacen crecer el proyecto y a las personas que lo hacen posible.
Prueba a cambiar
perspectiva.
Dibuja las relaciones que mantienen tu actividad en movimiento. ¿Quién aparece en el centro? ¿Quién aporta mucho pero permanece al margen del relato?
Un mapa de las aportaciones y una forma compartida de trabajar.